PREGUNTAS FRECUENTES

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Quiénes somos nosotr@s?

    Estudiantes preocupadas por sus instituciones educativas, con el apoyo de colectivos feministas solidarizados con las víctimas. Y con los cuales nos encontramos profundamente agradecidos, ellas son las heroínas que han marcado la diferencia.   

¿Por qué creamos #AcosoEnLaU?

    A partir de la falta de atención por parte de las autoridades institucionales para resolver los casos de hostigamiento y acoso sexual, hemos decidido crear esta plataforma para dar voz a l@s sobrevivientes de estas situaciones y darle visibilidad a los casos —que muchas veces se mantienen escondidos— para presionar a las instituciones a crear y activar protocolos de atención a los casos de hostigamiento y acoso.

¿Qué queremos lograr con AcosoEnLaU?

Esta es una plataforma informativa para que las víctimas puedan denunciar. Además, deseamos evidenciar el problema de acoso que existe en las universidades para incentivar a las universidades que creen o activen protocolos para prevenir el acoso y el hostigamiento.

¿Por qué el anonimato?

    “Las víctimas están en su derecho de utilizar estos cauces que quizá pretenden una justicia imposible en el futuro, pero, al final del día, develan una justicia estratégica en sus reclamos presentes.

Estas vías extrajurídicas son sólo uno de los primeros pasos a seguir por si eventualmente se decide emprender otro tipo de acciones institucionales. El Derecho resulta una alternativa sensata para las víctimas de abusos tan graves si y sólo si ofrece una garantía de no revictimización.

De ahí, precisamente, la importancia del anonimato. De ahí la importancia de reconocer que las vías legales, lamentablemente, pocas veces pueden considerarse ambientes seguros para las personas que han sufrido acoso.” (Juan Jesús Garza Onofre, Quince minutos de Anonimato)

¿Por qué hacerlo público?
Saber que un profesor es un depredador y saber que sigue “suelto” en la sociedad es una carga que no podíamos seguir llevando encima. No queremos que vuelvan a existir víctimas de estos profesores. Asimismo, muchas instituciones actúan como si estos casos no existieran, así que necesitamos visibilizarlos.

¿Quién avala los testimonios?

Esto es sólo una plataforma para evidenciar el problema. Les cedemos la voz a la víctimas, y nos deslindamos del contenido de los testimonios.

¿Por qué las víctimas no denuncian institucionalmente, ni penalmente?

Las víctimas se exponen a un proceso de revictimización. “Estas vías extrajurídicas son sólo uno de los primeros pasos a seguir por si eventualmente se decide emprender otro tipo de acciones institucionales. El Derecho resulta una alternativa sensata para las víctimas de abusos tan graves si y sólo si ofrece una garantía de no revictimización.”(Juan Jesús Garza Onofre, Quince minutos de Anonimato)

¿Cómo se aseguran que las denuncias anónimas no provengan de “estudiantes vengativ@s”?

    En cuanto a los testimonios originales, tuvimos un proceso de investigación de dos años para poder recopilar testimonios, y asegurarnos de la validez de los mismos. Exhortamos a las autoridades a acercarse si tienen dudas al respecto.

Ahora, tenemos menor tiempo, pero un mayor equipo que está recibiendo y recopilando los testimonios. Si bien no nos hacemos responsables por el contenido de los testimonios, (al no provenir de nuestra parte) sí nos aseguramos que sean casos que puedan poner en peligro a estudiante. Al cerciorarnos con estudiantes de las instituciones educativas.

    Asimismo, si bien el anonimato es para el público, esto no implica que lo sea para nosotros o para las instituciones (sólo si, y sólo si nosotros verificamos que se protegerá la identidad de l@s sobrevivientes como ya ha sucedido con instituciones como en el ITESM, y la UDEM). Pero, respetamos en su totalidad si las personas prefieren mantenerse en el anonimato, hasta con nosotros.

 

¿Cuál es la diferencia entre hostigamiento y  acoso sexual?

Muchas víctimas eligen el silencio por desconocimiento del crimen, por eso nos remitirnos al Código Penal de Nuevo León para dilucidar estas dudas.
 

  1. Hostigamiento delimitado en el ARTÍCULO 271 BIS, es todo aquello que implique asedio, solicitando ejecutar cualquier acto de naturaleza sexual, valiéndose de su posición jerárquica de poder, derivada de su posición jerárquica profesional, religiosa, doméstica, y docente.

  2. Acoso, delimitado en el ARTÍCULO 271 BIS 2,  normalmente conocido como abuso, implica el asedio, el acoso (verbal o físico) de términos, señas, imágenes que contengan una connotación sexual o lasciva, exhibicionismo corporal, o de desventaja de la víctima a una o más personas de cualquier sexo, sin que la víctima haya otorgado su consentimiento.

  3. En el caso de la existencia de una diferencia importante de edad, como en el caso de docente y alumno, no se considera que el alumno esté entregando un consentimiento “verdadero” y se denomina así mismo estupro, el cual incrementa la pena de cárcel y es un crimen en sí mismo, como lo mencionamos anteriormente.

Acoso En La U está en contra de ambos.

Si el maestro es muy carismático, y a mí no me sucedió nada ¿las víctimas están mintiendo?

    Si tu tuviste una “buena experiencia” con algún profesor, eso no niega el testimonio de otras personas. Dentro del inconsciente colectivo tenemos la imagen del abusador como una persona “sospechosa” o oscura, cuando la realidad es que en el tipo de casos que nosotros investigamos el carisma juega un factor importante para conseguir el acercamiento con los estudiantes. Aunque, en los casos más graves, existen profesores que se exhiben sus comportamientos abusivos sin ningún tipo de filtro y aunque han sido denunciados, las instituciones los conservan dentro de sus planteles.  

¿Cómo puedes aportar al movimiento?

Impulsa a tus universidades a sacar un protocolo.